En un abrupto valle ubicado en el Departamento de Huánuco, en la zona norcentral de Perú, se abre paso el cauce del caudaloso río Huallaga.

Es en este entorno en el que estamos desarrollando nuestra Central Hidroeléctrica Huallaga I, que con 392 MW de potencia tendrá capacidad suficiente para abastecer anualmente de energía eléctrica a más de un millón de hogares peruanos.

Habitan el valle comunidades de personas dedicadas ancestralmente a la ganadería y a la agricultura. Son comunidades humildes a cuya mejora queremos contribuir, como siempre hemos hecho con los colectivos locales que viven en el entorno de los proyectos que desarrollamos.

Nuestra relación con estas comunidades se ha ido afianzando con el tiempo, desde sus inicios en el año 2015 cuando celebramos, acompañados de un traductor de quechua, los talleres informativos requeridos durante la tramitación de los permisos ambientales, hasta la actualidad, en que estamos próximos a firmar con estas comunidades un convenio de colaboración con el que podremos promover y financiar proyectos que impacten directamente en su bienestar.

El impulso y el desarrollo de las amables Comunidades de Chaglla, Pillao y Umari – tal es la denominación de las protagonistas de nuestra historia – son para nosotros objetivos fundamentales en el ámbito de este gran proyecto hidráulico que es la Central Hidroeléctrica Huallaga I.