Más de 530 GWh anuales para abastecer las necesidades de energía a más de 150.000 hogares chilenos.

Grupo Ibereólica Renovables junto con EDF Renewables ha impulsado el desarrollo de un proyecto eólico en la Región de Atacama (Chile) con una potencia de 175,5 MW.

A finales de 2017 se puso en marcha la primera fase del parque, integrado por 55 aerogeneradores modelo G-114 de Gamesa, especialmente seleccionados para aprovechar la captación del recurso eólico de manera óptima en dicho emplazamiento. Con 2,1 MW de potencia unitaria, cada generador monta un rotor de 114 metros metros de diámetro sobre una torre de 80 metros de altura de buje. Una tecnología de alta robustez y fiabilidad probada ya en más de 30 países.

La instalación de Cabo Leones ha contribuido de manera muy significativa a la creación de nuevos puestos de trabajo. Además ha dotado a la región de un alto componente de generación de energía renovable y limpia. Este avance está alineado con la visión del Gobierno de continuar promoviendo proyectos clave para la transición energética del país.

En septiembre de 2021 se ha finalizado la construcción del parque,  que contará con una potencia de 60 MW y estará formada por 12 aerogeneradores SG-145 de 5 MW cada uno de Siemens Gamesa. Se prevé que dicha instalación entre en operación en el primer trimestre de 2022.

Localización

Provincia de Huasco, en la Región de Atacama, Chile

Propiedad

Grupo Ibereólica Renovables y EDF Renewables

Puesta en marcha

Año 2017 la primera fase y en 2021 la segunda fase

175

Megavatios (MW) de potencia

67

Aerogeneradores de Siemens Gamesa

300

Empleos generados durante la construcción

230

Millones de dólares

Cabo Leones I es el primer proyecto energético de los ocho que actualmente construye y/o explota Grupo Ibereólica Renovables en Chile.

El parque genera energía limpia para abastecer a más de 150.000 hogares chilenos.

Evitan la emisión a la atmósfera de 320.000 toneladas de CO2 aproximadamente al año.

Torres de hormigón construidas 'in situ', lo que incrementa la creación de valor local y reduce el transporte.

Mantiene y aplica un sistema de gestión ambiental que controla las diferentes actividades en cada una de las fases.

Permanente contacto con la comunidad y colaboración en iniciativas de promoción socioeconómica.